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Desde antes de la fundación del mundo, en la eternidad y en el pre-conocimiento de Dios, Él preparó todas y cada una de las cosas que tú y tu casa requerirían para alcanzar el destino profético que Él diseñó y estableció para ti.

Dios tiene reservadas bendiciones, provisión, recursos, puertas de oportunidad, conexiones divinas y promesas extraordinarias para que por medio del cumplimiento de ellas puedas alcanzar junto con los tuyos la conquista de tu tierra prometida, tu tierra de reposo, tu lugar de cumplimiento, tu plenitud y paz.

Pero el desafío y el llamado de Dios para ti al igual que fue para Israel es: Levántate, ve y conquista. Levántate ve y edifica.

Las bendiciones y las promesas no te caerán del cielo por inercia, por gravedad o por casualidad. La Escritura declara que aquellos violentos en la fe, los que no están pasivos esperando que algo pase, fruto de la suerte o por puro acto de gracia, sino los que son apercibidos en la Palabra, movidos por ella, con una fe valiente que espera algo grande de parte de Dios, son los que arrebatan las bendiciones en el Reino del Señor.

Mateo 11:12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

Dios espera de ti que seas un hijo agresivo en la fe para creer en Su promesa, un hombre o una mujer determinado(a), inquebrantable en su convicción, que avanza y no se detiene ante la dificultad sino que construye un futuro y un presente de gloria en gloria, a través del ejercicio del confesar y creer lo que Dios ha hablado.

En el libro de Nehemías, Dios despertó el espíritu de este hombre para que se levantara, retornara a Jerusalén y moviera al pueblo que estaba en derrota, oprobio, crisis y escasez, para que retomaran su posición en Dios, creyesen en la promesa que aún tenían y restauraran lo perdido. Dios movió al pueblo para que se levantara y edificara un nuevo presente de victoria. Ya era tiempo de dejar aquel círculo vicioso de fracaso y pesimismo, era el momento oportuno de Dios para cambiar la historia imperante a través de la acción.

La respuesta de aquel pueblo al desafío de Dios a través de Nehemías fue:
Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios había sido buena sobre mí, y asimismo las palabras que el rey me había dicho. Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien. – Nehemías 2:18

Se dejaron convencer por la palabra que traía Nehemías, aceptaron el llamado de Dios, se levantaron de su frustración y en medio de las cenizas y los escombros tomaron las herramientas y empezaron a edificar. Esforzaron su manos para bien y Dios honró su fe y los bendijo con éxito y restauración.

¿Estás dispuesto a tomar en este tiempo el reto, aceptar el desafío que El Señor te hace y levantarte y edificar los diseños que Dios tiene preparado para ti y tu casa en este 2016? Déjanos decirte que Dios sí está preparado y esperando para honrar y bendecir la fe que pongas en práctica, pero Él está esperando tu respuesta.

Te animamos para que digas al igual que Israel:
Me levantaré y edificaré.

Que el Señor te bendiga.

Sé un violento de la fe – Adiel Barquero

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