Debemos confiar que la Palabra de Dios es lo que nos sacará adelante en medio de cualquier circunstancia.
¿Cómo criamos a nuestros hijos para entender e interiorizar las verdades bíblicas que nos enseñan del matrimonio, en un mundo que los llamará homofóbicos y transfóbicos al hacerlo?
Así está registrado en el libro de Levítico 19.28: “Y no haréis ningún rasguño en vuestro cuerpo por un muerto; ni en tu cuerpo imprimir ninguna marca. Yo soy el Señor”
“Dad de gracia, lo que de gracia recibiste.” Mateo 10:8