¿Ha venido usted al Señor Jesucristo para ser perdonado de sus pecados y reconciliado con el Padre celestial?

Isaías 55.1-7

El creador del universo, que nos formó y sostiene nuestra vida, nos invita a venir a Él para comer y beber sin costo alguno. No se refiere a la provisión material gratuita, sino que tiene en mente un regalo mucho mayor: la salvación. Esta bendición se ofrece gratuitamente a todos los que vengan a su Hijo y descubran la verdad de que el Señor Jesús es el pan de vida y el agua viva, el único que puede dar vida eterna.

¿Ha venido usted al Señor Jesucristo para ser perdonado de sus pecados y reconciliado con el Padre celestial? Si es así, ¿está participando del alimento espiritual que Él proporciona? Así como necesitamos un suministro constante de comida y bebida para vivir y fortalecernos físicamente, también necesitamos el alimento espiritual diario a través de la Palabra de Dios y su presencia permanente.

¿Está usted tratando de llevar la vida cristiana con sus propias fuerzas, esforzándose para servir al Señor y convertirse en una mejor persona? Tal enfoque conduce solo al agotamiento infructuoso. Para desarrollarse y crecer, una persona debe depender por completo de Cristo para su sustento espiritual. Eso implica acercarse a Él cada mañana por medio de la Palabra de Dios y de la oración para recibir su gracia todo el día.

Devocional original de Ministerios En Contacto

16

Una invitación personal de Dios

| Blog |
Enlace
About The Author
-