Biografía del Fundador

Jonás González Rodríguez

Jonás González Rodríguez nació el 8 de julio de 1928 en Laredo, Texas. Sus padres,Tomás González y

Refugio Rodríguez, jóvenes mexicanos quienes emigraron a los Estados Unidos, se dedicaban al trabajo del campo y a la venta de frutas importadas de México. Fue una época difícil para el joven matrimonio, pues tenían que velar por una familia numerosa de nueve hijos en total. Cuando llegó la primera Iglesia Bautista a Dallas, ellos entregaron su vida a Jesús. Allí asistieron desde niños, Jonás González y sus hermanos.

Jonás González aprendió los principios cristianos y los valores de una familia unida. Asistió a la escuela hasta el decimo grado aunque con muchas limitaciones, en especial la discriminación racial. En 1950, tiene la convicción de afianzar su relación con Dios y decide ir a Costa Rica a prepararse en el ministerio, motivado por su Pastor Ernesto León de nacionalidad cubana.

En febrero de 1951, a sus 22 años, llegó al Seminario Bíblico Latinoamericano de San José. Allí cursó estudios de teología hasta noviembre de 1953. Como parte de su preparación, llegó a ser co-pastor en la congregación del Templo Bíblico para asistir al Reverendo Rodolfo Cruz Aceituno. Se identificó rápidamente con la iglesia y se destacó como líder de los jóvenes.

Además de prepararse académicamente, tuvo la oportunidad de conocer a la señorita María de los Ángeles Ortiz Cordero, quien participaba en la bienvenida que comúnmente daban a los jóvenes de diferentes países cuando llegaban al Seminario Bíblico. En 1952 iniciaron su noviazgo. Ese mismo año Jonás González visitó su familia en Laredo, Texas y a su regreso traía los anillos de compromiso. El 27 de noviembre de 1953 en la ciudad de San José, Costa Rica se unen en matrimonio.

Regresó con su esposa a Laredo y comienzan su vida de ministerio. Volvió a formar parte de su antigua Iglesia y al morir su pastor Ernesto León, asume su posición desde diciembre de 1953 hasta marzo de 1954. De Laredo se trasladaron a un pueblo llamado Bee Ville, comunidad a la que fue llamado para pastorear la primera Iglesia Bautista. Pudieron ver el crecimiento de la congregación de forma impresionante. Pasaron de setenta personas a quinientas en un año. Allí nació su primera hija Sandra González Ortiz.

El crecimiento de la Iglesia en Bee Ville fue tan notorio que lo invitaron a pastorear una misión en una pequeña Iglesia en Goliad, Texas. Se dedicó a levantar misiones en diferentes partes de Goliad y un año después, la congregación llegó a más de doscientas personas. En este condado de los Estados Unidos, el 12 de mayo de 1956 nació su segundo hijo Jonás González Ortiz.

Una vez más el crecimiento de la Iglesia fue conocido, en esta oportunidad por las autoridades de la primera Iglesia Bautista de Dallas, quienes lo llamaron y lo comisionaron para pastorear una misión de esa congregación. En Dallas permanecieron por 7 años y se estabilizaron en su ministerio pastoral. La familia creció. El 01 de septiembre de 1958 nació Lorena González Ortiz y el 03 de abril de 1959 su última hija Priscila González Ortiz.

Jonás González realizó estudios de capacitación y perfeccionamiento ministerial en la Universidad Corpus Cristi, ubicada a 70 millas de Dallas y simultáneamente se dedicó a trabajar evangelizando a la juventud de Texas. En 1961 participó en la realización de campamentos juveniles que llegaron a tener una asistencia de tres mil jóvenes que venían de diferentes estados, donde realizaban deportes y enseñaban el evangelio. En ese tiempo organizó un congreso en donde retó a los jóvenes a unirse al movimiento misionero. Su mensaje se titulaba “Jóvenes para Misiones” y durante su intervención confesó que también se uniría a esta tarea en Latinoamérica.

Fue invitado por el Señor Kenneth Strachan, director de la “Misión Latinoamericana”, para servir en América Latina. A partir de ese momento, su ministerio evolucionó dejando huellas en programas de evangelización. Fue director de “Evangelismo a Fondo” por 11 años. Viajó por todo el continente y en 1964 viajó con toda su familia a Venezuela, donde permanecieron por un año y un mes.

En el año 1970, trabajando con la “Misión Latinoamericana”, fue promovido al ministerio “Caravanas de Buena Voluntad” y se mantuvo allí por 10 años. Renunció a “Evangelismo a Fondo” y asumió el cargo de Director Ejecutivo de este proyecto que formó parte de la Alianza Evangélica Costarricense. El programa consistía en llevar caravanas de médicos, paramédicos, personal de apoyo y medicinas a diferentes comunidades. Cuando decidió retirarse de “Caravanas de Buena voluntad”, ya tenía una estructura sólida con diferentes proyectos sociales establecidos en todo el país.

Luego fue director de “Hombres de Negocios Cristianos” en Latinoamérica. Se realizaron desayunos y banquetes con los presidentes y principales líderes de los países centroamericanos, cuyo fin era darles a conocer a Jesús como respuesta a todas sus necesidades. En un viaje a la ciudad de Houston, Texas, un día domingo de 1981 fue invitado a la NASA por Charles Duke, astronauta norteamericano retirado que participó en el programa Apolo y el Ingeniero de vuelo en tierra George Medcaf, encargado de todas las instalaciones satelitales de la NASA.

Le dieron un paseo por todas las instalaciones y lo llevaron al Pilot Desk, una instalación de televisión y de aparatos electrónicos. En la demostración que le hicieron, encendieron todas las luces para que pudiera ver los satélites que estaban en el espacio. Sentado en la silla de esa mesa de mando, tuvo una visión con un llamado de Dios para dar inicio a un ministerio de televisión satelital cristiano. Dios le mostró las ciudades de Buenos Aires, Lima, San José, la frontera de México y Estados Unidos, con capacidad de subir señal al satélite.

Jonás González quedó impactado con esa visión, permaneciendo en él grabada para siempre y sin variaciones. Empezó a trabajar para conseguir recursos, apoyo y colaboradores para que en cada nación se difundiese la señal. A pesar de todo lo que implicaba económicamente la visión, le creyó a Dios y persistió de tal forma que su familia y amigos llegaron a creer que había perdido el juicio.

Pasó un tiempo en el que nunca vio señales que evidenciarán el cumplimiento de la visión, a los que llamó los siete años de las vacas flacas en su ministerio. La presión y la tensión de esa situación le ocasionaron problemas de salud y sufrió de un derrame cerebral en enero de 1987. Se recuperó y siguió adelante. Continuó motivando a su familia y amigos. Les insistió en la necesidad de hacer realidad ese gran proyecto. Estableció relaciones con comunidad religiosa, líderes cristianos y personas conocidas. Realizó muchas reuniones, viajes y contactos en Costa Rica y Estados Unidos.

Cuando la situación económica estuvo más difícil, Jonás González y María Ortiz laboraron en la limpieza del edificio Dallas Ophtalmology Center ubicado en 2811 Lemmon Avenue, donde Jonás González Ortiz trabajaba como técnico en oftalmología. La jornada era nocturna y empezaban a las seis de la tarde cuando los médicos culminaban sus labores.

Aunque Jonás González sabía que era algo temporal, fue un cambio drástico en la vida de su familia. En las noches se dedicaba a la limpieza del edificio pero al amanecer de cada día se alistaba para establecer contactos, tanto en Dallas como en otras ciudades de los Estados Unidos. Además, ayudaba a su hijo en la óptica realizando los mandados.

Desde Dallas, hizo cuatro viajes a California intentando conocer a Paul Crouch, presidente de la cadena cristiana de televisión Trinity Broadcasting Network (TBN). Finalmente lo conoció en Dallas cuando visitó la construcción para el canal 58 de TBN, invitado por Manuel Bonilla, productor del programa “Gloria a Dios” de esa televisora.

En 1987, mientras Jonás González pasaba por un segundo derrame cerebral, recibió una llamada de Paul Crouch, para donarle un transmisor de 10 watts, potencia inicial con la que salió al aire Enlace en la frecuencia 23 UHF en Costa Rica. El ingeniero técnico Ricardo Jarquín, quien era el director de ingeniería del canal 13, instaló el transmisor y así la primera señal del canal 23 fue emitida en 1988 desde Barrio Los Ángeles en San José de Costa Rica, en lo que fueron las instalaciones de la fábrica de pastas Lucema, propiedad de la familia Cercone, padres de Juanita Cercone, esposa de Jonás González Ortiz.

El transmisor sólo alcanzaba dos kilómetros. Por su poco alcance, se llegó a conocer cariñosamente como “La voz de la cuadra”. Inicialmente se transmitió sólo una hora al día, ya que había poca programación, entre ellos estaba “Un Mensaje a la Conciencia” del hermano Pablo. Recibieron nuevamente ayuda de TBN, facilitándoles más de cien programas que Manuel Bonilla había grabado en los estudios de California y Arizona.

Jonás González y Paul Crouch establecieron una alianza para la evangelización de Latinoamérica y a través de los años, cultivaron una relación fraternal de mutua colaboración para el ensanchamiento de Enlace. En ese tiempo TBN sólo tenía tres estaciones en los Estados Unidos y a pesar de no estar tan consolidada, apoyó la visión para Latinoamérica.

A sus 76 años vivió una etapa entre sueños y realizaciones de lo que Dios quería hacer con su familia, con Enlace y con la evangelización a través de la televisión. Una de sus mayores satisfacciones fue ver a toda su familia involucrada en el ministerio, pues fueron quienes lo acompañaron en los tiempos difíciles, cuando todo era un sueño.

Enlace ha sido desde sus inicios, un instrumento de evangelización mundial. Jonás González entendió muy bien lo que es la gran comisión del Señor y creía que la iglesia no tenía otro quehacer más que: “Ir por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura”. Al ver que ya tenían presencia en América, España, Israel y otras partes del mundo, no consideró que fuera un proyecto terminado. Él expresaba que su trabajo terminaría en la tierra cuando partiera a la presencia del Señor, pero que la visión trascendería.

El 26 de noviembre de 2004, durante la transmisión del programa “Aquí Entre Nos” dijo las siguientes palabras: “Nosotros en Enlace estamos comprometidos con el Señor para que a tiempo y fuera de tiempo estemos evangelizando. Dios pidió a su iglesia id por el mundo y predicad este evangelio. Así es que hermanos yo los reto a una nueva consagración de evangelización, hacer todo lo que podamos, pongamos todos los medios posibles, radio, televisión, la prensa escrita, pero todos con un fin, de que el mundo venga a conocer a Jesús”.

Jonás González Rodríguez falleció en Costa Rica el 13 de diciembre de 2004.