La confianza en Dios se convertirá en parte de usted, la cual le proporcionará fortaleza interior.

1 Tesalonicenses 5.16-24

¿Dios le ha pedido que haga algo que parece demasiado difícil? Si le ha llamado a llevar a cabo su voluntad, puede confiar en que Él es fiel para lograrla por medio de su Espíritu viviendo y trabajando en usted. Por tanto, si usted le dice: “No puedo hacerlo, Señor, ¿y si fracaso?”, en realidad está dudando de que Dios cumpla su palabra. Pero nuestra expectativa debe estar en Él, no en nuestras fuerzas, capacidades o experiencia. Cuando usted duda de la fidelidad de Dios, la incredulidad se convierte en una brecha en su armadura espiritual, y es allí donde Satanás quiere atacarle. Comenzará a dudar de otros elementos del carácter de Dios, como su bondad, y la desconfianza se convertirá en una carga en cada aspecto de su vida.

Usted puede sentir que no tiene fe suficiente para obedecer, pero el Señor no le está pidiendo que confíe en circunstancias favorables. Le está pidiendo que crea que Él es quien dice ser. Es fácil que dude de Dios si se enfoca en los obstáculos que tiene frente a usted, pero cuando fija la mirada en Él y cree lo que dice la Biblia acerca de su fidelidad, entonces podrá hacer todo lo que Dios requiera. No importa lo que venga, recuerde que Dios no es un mentiroso, y que es fiel. Será fortalecido por su dependencia de Él, ya sea que venga un diluvio de pruebas o una avalancha de bendiciones. Cuando la vida se vuelva difícil usted reconocerá la realidad y la dulzura de la fidelidad de Dios. Mientras atraviese esas tormentas con total confianza en el poder divino, la confianza en Dios se convertirá en parte de usted, la cual le proporcionará fortaleza interior.

Devocional original de Ministerios En Contacto

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Cuando confiamos en la fidelidad de Dios

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