Dios conoce nuestras necesidades, y se ha comprometido a dar respuesta a cada una de ellas.

Salmo 19.7-11

Ayer dijimos que los creyentes debemos tener en cuenta todo el consejo de Dios para entender sus promesas. Por ejemplo, el compromiso del Señor de satisfacer nuestras necesidades no es una promesa aislada sin conexión con otras partes de las Sagradas Escrituras.

Confiar en que Dios proveerá. (Stg 1.6, 7) Santiago comienza su carta con la fuerte advertencia de que quienes duden del Señor no podrán esperar nada de Él. La fidelidad de Dios es clara en la Biblia y en la vida de los creyentes, pero nuestra vacilante confianza obstaculiza su obra.

Esperar el tiempo del Señor (1 S 13.9-13). El rey Saúl tomó la función del profeta Samuel e hizo un sacrificio a Dios antes de la batalla. Al igual que muchos que manipulan el tiempo y las circunstancias, Saúl no estaba contento con los resultados. Ganó la guerra, pero perdió tanto el favor de Dios como su reino. Nadie logra lo que en verdad necesita dejando fuera a Dios.

Aceptar las responsabilidades (Pr 19.15; 20.4). Dios no abrirá la puerta de la oportunidad mientras estemos tendidos en el sofá. Tenemos que estar alertas. Si necesitamos un empleo, tenemos que buscarlo. Si queremos conocer la dirección del Padre celestial en una situación difícil, tenemos que buscarle asiduamente por medio de la oración y su Palabra.

Dios conoce nuestras necesidades, y se ha comprometido a dar respuesta a cada una de ellas. Tenemos la responsabilidad de confiar en Él, ser pacientes y hacer nuestra parte. Entonces dejemos nuestras peticiones en manos del Señor, y Él moverá cielo y tierra para darnos lo que necesitamos.

Devocional original de Ministerios En Contacto

693

La promesa de Dios en contexto

Enlace
Acerca del Programa
-