Como creyentes en Jesucristo, hemos sido invitados a pedirle a Dios lo que necesitemos.

Mateo 6.19-34

Como creyentes en Jesucristo, hemos sido invitados a pedirle a Dios lo que necesitemos. ¡Qué privilegio tan maravilloso! Él no es un Padre mezquino, sino uno que nos ama y se preocupa por cada aspecto de nuestra vida. Sin embargo, si las respuestas que esperamos no se materializan, podemos cuestionar el amor, el interés o la capacidad de Dios. En el pasaje de hoy del Sermón del monte, el Señor nos asegura que podemos orar por nuestras necesidades con plena confianza en la provisión de nuestro Padre. Debemos….

Confiar en su cuidado. Cada vez que empecemos a preguntarnos si Dios escucha nuestras peticiones, apreciemos su creación (Mt 6.26-32). Si Dios alimenta las aves y viste las flores, ¿no cuidará también de sus amados hijos?

Creer su promesa. El Señor Jesús nos asegura que Dios atenderá nuestras necesidades básicas si hacemos de Él nuestra prioridad absoluta en la vida (vv. 32, 33).

Buscar su reino y su justicia. El Señor advierte contra hacer de las cosas terrenales nuestro tesoro, y nos exhorta a atesorar riquezas celestiales (vv. 19-21). Eso es lo que significa buscar primero el reino de Dios y su justicia.

Cuando el deseo y la ambición de nuestra vida es obedecer al Señor y reflejar su carácter en nuestras palabras, actitudes y acciones, Él asume la responsabilidad de darnos todo lo que podamos necesitar. Los caminos de Dios son diferentes de cómo pensamos por naturaleza. La lógica humana nos lleva a concluir que si necesitamos algo, debemos buscarlo, pero la perspectiva de Dios dice: “Búscame y yo me ocuparé de tu necesidad”. ¿En el camino de quién confía usted?

Devocional original de Ministerios En Contacto

1685

Cómo orar por nuestras necesidades

| Blog |
Enlace
Acerca del Programa
-