Enero-Introspección:

Declaración:
A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues la vida, para que vivas tú y tu descendencia. Deuteronomio 30:16

Hoy yo decido escoger la vida y la bendición para que viva yo y mi descendencia.

Al inicio de cada año se presentan tiempos de introspección y analizamos diferentes aspectos de nuestra vida: lo que hemos hecho, lo que no hemos hecho, nuestras metas, nuestros deseos y que esperamos del nuevo año que se avecina. Sin embargo, muy pocas veces consideramos que todo lo que estamos viviendo y experimentando en el presente es producto de decisiones que hemos hecho en el pasado.

Gálatas 6:7 dice: “No os engañéis: Dios no puede ser burlado pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”. Tomar responsabilidad de nuestra situación actual, a veces nos resulta muy difícil y es mucho más sencillo creer que somos víctimas de las circunstancias, de nuestra familia, de la sociedad etc. Pero en Cristo Jesús, nosotros sabemos, de acuerdo a su palabra, que tenemos armas y principios con los cuales podemos cambiar el curso de nuestra vida. Desde Génesis el Señor nos advirtió que mientras la tierra permanezca, no cesarían la siembra y la cosecha. Génesis 8:22. Son los ciclos de la vida.

Este es un tiempo, para tomar consciencia de que todo lo que hemos hecho, dicho, pensado, son resultado de una causa; incluso nuestras intenciones, motivaciones y nuestros deseos. ¿Hemos vivido en obediencia? ¿Hemos hecho lo que sabemos es correcto? Estas son preguntas que debemos hacernos y darnos respuestas sinceras.

Un profundo análisis de nuestra vida, de nuestro espíritu, alma y cuerpo es imprescindible, crucial para nuestra vida, nuestra familia, nuestra comunidad, nuestra nación y nuestra generación. Lo que hemos pensado, lo que hemos estado sintiendo, las decisiones que hemos tomado son muy importantes. Permitirle al Señor que examine nuestra mente y nuestro corazón y venir delante de Él con un corazón contrito y humillado pidiendo perdón, es algo que debemos hacer hoy, ya. Dice la palabra que si confesamos nuestros pecados Él es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad. 1 Juan 1:9.

Dios nos ama, Él es nuestro Padre y cuando nos pide que vengamos a Él arrepentidos, pidiendo perdón, es para nuestro bien, para que puedan venir de la presencia del Señor tiempos de refrigerio. Hechos 3:19Dios nunca va despreciar un corazón contrito y humillado y el resultado lo vemos en el Salmo 51, un corazón limpio, un espíritu recto, trae el gozo de la salvación, que seamos sustentados con un espíritu noble o sea dispuestos a obedecer, pudiendo oír gozo y alegría.

Decidamos hoy que no nos vamos a desviar ni a la derecha ni a la izquierda, que nos vamos a apartar del mal, decidamos hoy escoger la vida y la bendición para que podamos vivir nosotros y nuestros hijos.


Escrito por
Juanita Cercone


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Declaración del mes de Enero – Escoge la vida y la bendición

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