Dr. Armando Alducin – Un verdadero cristiano – Enlace TV

La Biblia nos revela que las iglesias locales son una mezcla de verdaderos (trigo) y falsos cristianos (cizaña), por lo que no todos los que asisten a una iglesia son verdaderos cristianos.
Esta es la razón por la cual la Biblia nos hace muchas advertencias para que nos aseguremos de que nuestra profesión de fe sea real, genuina, sincera y honesta (2 Cor.13:5). Así como es difícil diferencia un billete falso de uno verdadero, una perla genuina de una falsa, un reloj Rolex original de una imitación, así también es difícil discernir quién es un verdadero cristiano a simple vista.

Pero, así como existen pruebas para distinguir lo verdadero de lo falso de los billetes, de las piedras preciosas y de los relojes, así también nosotros podemos hacernos algunas pruebas para saber que clase de cristianismo estamos profesando vivir (l Ped.1:6-7).
No cabe duda que vivimos una época de muchísima religiosidad, pero con una carencia total de la realidad de lo que es un verdadero cristiano.

I. LA IMPORTANCIA DE DISTINGUIR LO FALSO DE LO VERDADERO
1. Las Parábolas de Jesús.
El Señor Jesús hizo un contraste muy claro de la mezcla que habría en muchas iglesias de verdaderos y falsos cristianos, de verdaderos discípulos y falsos creyentes (Mat.13:24-30,36-42;25:1-13).En la mayoría de sus Parábola su principal enseñanza fue que aprendiéramos a diferenciar lo verdadero de lo falso en la vida espiritual (Mal.3:18).

2. El término especial que usó Jesús.
Jesús siempre tuvo compasión por los pecadores, pues precisamente a ellos vino a buscar, pero a las únicas personas a las que Jesús confrontó directa y severamente fue a los fariseos de su tiempo y usando una palabra que describía fu falsa religiosidad (Mat.23:13,23,25,27).
La palabra que Jesús usó para describirlos fue “hipócrita” (gr.-hupocrites-“actor”).El Señor Jesús quiso enseñar cuán abominable es a Dios una persona que “actúa” falsamente en la vida ocultando con una máscara su verdadera identidad (l Tim.1:5-6).

II. LA IMITACIÓN DEL VERDADERO CRISTIANISMO
Cualquier aspecto de la vida cristiana pues ser imitada, pues…
1. Hay un arrepentimiento que no es real.
El rey Saul, el rey Acab (esposo de Jezabel), Judas Iscariote llegaron a experimentar cierto dolor y remordimiento por el pecado, pero no un verdadero arrepentimiento bíblico para salvación (2 Cor.7:9-10).
2. Hay una fe que no es real.
La Biblia nos revela que aparentemente Simón el mago “creyó” (Hech.8:9-13,18-23), pero en realidad su corazón no fue recto para con Dios.Jesús mencionó a esta clase de personas (Jn.2:23-25; 6:64); esta es la falsa fe los demonios(St.2:17,19-20,26).

3. Hay una consagración que no es real.
La vida y carácter de Judas Iscariote debieron ser irreprochables por cuanto los otros discípulos que vivieron con él por más de tres años nunca sospecharon que ya era un ladrón y que, además, en su corazón ya planeaba la traición de su maestro (Jn.12:4-6; 17:12).

4. Hay un liderazgo espiritual que no es real.
Un liderazgo que solo consiste en palabras fingidas y con un afecto externo falso (Prov.26:23-26; Rom.12:9; 1Jn.2:9-11).Han existido y existen actualmente líderes falsos como Jim Jones (Guyana-1978); David Koresh (Waco, Texas-1993); Sun Moon (lg.Unificación-2012); Dalai Lama (1990); Joaquin Garcia (la Luz del Mundo); diversos gurús etc.

5. Hay una humildad que no es real.
Muy a menudo, bajo una bien fingida capa de modestia y aparente sencillez, se esconde un corazón terriblemente orgulloso.No es la apariencia, sino la dependencia de Dios lo que manifiesta la verdadera humildad. ¡Hay personas que son humildemente orgullosas! ¿Cómo saberlo? Cuando los exhortas o disciplinas (Prov.9:8).

6. Hay oraciones que no son reales.
El Señor Jesús enseñó esta verdad (Mat.6:5-7).Son oraciones dirigidas para agradar a la gente, pero no hacia Dios.

7. Hay una adoración que no es real (Prov. 21:27).
Los servicios religiosos eran muy numerosos, tanto en la sinagoga como en el templo, pero carecían de la realidad espiritual, pues el ritualismo, la falsedad y el formalismo eran los que predominaban (Mc.7:6-9,13).

Estos falsos cristianos no están ni practican la verdad; no son justos ni honestos; su carácter es incontrolable; no son amables ni humildes; no tienen compasión ni sienten misericordia por su prójimo; NUNCA COMPARTEN A CRISTO, su cristianismo es una miserable impostura, un bajo engaño, una ruin caricatura.

III. CÓMO SABER SI NUESTRO CRISTIANISMO ES REAL
Abandonemos la idea de que “con tal que vaya a la iglesia ya está todo arreglado”.
Para encontrar y practicar la verdad, tu visión y conocimiento del cristianismo debe ser más profundo, más alto y amplio (2 Cor. 13:5).

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