El desánimo puede destruir las relaciones y la productividad de un creyente. Salmo 40.1-3 Como vimos ayer, el desánimo es un problema frecuente. Comenzará con una mente desenfocada, pero puede convertirse fácilmente en acusación a los demás y llevar a la persona a regodearse en su ira. Por desgracia, sus efectos no terminan aquí. Para […]

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