Si nosotros tenemos una revelación de quién es Dios, no solo vamos a decir: ¿Quién eres tú Señor? sino que también preguntaremos: ¿Qué quieres que yo haga? Aquél que ha tenido una revelación de Jesús nada retiene, más bien lo da todo a él.
Si nosotros tenemos una revelación de quién es Dios, no solo vamos a decir: ¿Quién eres tú Señor? sino que también preguntaremos: ¿Qué quieres que yo haga? Aquél que ha tenido una revelación de Jesús nada retiene, más bien lo da todo a él.