En el tiempo de prueba es cuando debes demostrar de qué está hecha tu fe.

A un herrero que había entregado su vida a Jesús le gustaba hablar de su fe y cierto día uno de sus amigos le dijo: “Explícame por qué tu Dios, quien dices es todo amor, ha permitido que pases por tantas pruebas”. Tomando un trozo de hierro le respondió: “Para que este trozo de hierro sea útil es necesario que lo pase por fuego para luego martillarlo, si resiste vuelvo a hacer lo mismo muchas veces, pero si no resiste entonces es chatarra” Cada vez que vivimos tiempos difíciles o dolorosos en las distintas áreas de nuestra vida pensamos que estamos siendo castigados o que simplemente hemos sido olvidados por Dios.

Quizás alguna vez escuchaste o te hiciste estás preguntas: Si mi relación con Dios es buena, ¿por qué tengo problemas? Si cumplo con mi diezmo y ofrenda, ¿por qué me pasan estas cosas? Si le sirvo a Dios, ¿por qué tengo que pasar por todo esto? Y así podríamos seguir mencionando las preguntas que uno se hace cuando está pasando por la prueba. En el tiempo de prueba es cuando debes demostrar de qué está hecha tu fe, aleja toda de idea equivocada sobre el castigo o el olvido de Dios, esa es una mentira del enemigo para debilitarte y vencerte.

Devocional original de Cesar Castellanos

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Fortalecidos en la fe

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