Si insistentemente tú has buscado a Dios, no por lo que te puede dar, sino porque quieres una relación con Él, es imposible que te quedes de la misma manera. El milagro que tú has deseado, Dios lo tiene reservado para ti.
Si insistentemente tú has buscado a Dios, no por lo que te puede dar, sino porque quieres una relación con Él, es imposible que te quedes de la misma manera. El milagro que tú has deseado, Dios lo tiene reservado para ti.