¿Qué dice la Biblia acerca del GENOCIDIO? – Dr. Armando Alducin

Escucha al pastor Armando Alducin hablar acerca de la inmoralidad que contamina las naciones de acuerdo a la Palabra de Dios y todos los ejemplos bíblicos que vemos en la Biblia de cuando los hombres viven una vida de idolatría e inmoralidad. Probablemente uno de los asuntos éticos que más usan los ateos para atacar el carácter de Dios es su orden divina para exterminar a los canaanitas (Deut.20:16-18). ¿Cómo es posible que Dios haya podido ordenar matar a cientos de personas? ¿Qué acaso no esto un genocidio?

I. LA MALDAD DE LOS CANAANITAS
De acuerdo con la Biblia, Dios esperó cerca de 430 años para exterminar a los cananitas
(Gén.15:16). En otras palabras, en los días de Abraham el tiempo no estaba listo para
juzgarlos todavía y para que Dios visitara su maldad (Lev.18:24-25). De acuerdo con la
Biblia, la inmoralidad de los seres humanos contamina la tierra (Is.24:3-6).
Lo mismo sucedió con las ciudades de Sodoma y Gomorra, cuando Dios no pudo
encontrar gente justa ahí (Gén.18-19). Aun en tiempos anteriores, en los tiempos de
Noé, la civilización llegó al colmo de sus peca-dos, por lo que Dios les destruyó con el
diluvio (Gén.6:11-13).
A pesar de que Noé preció y les advirtió por 120 años acerca del juicio de Dios, nadie,
más que él y su familia (ocho personas en total) se salvaron (2 Ped.2:5). Pero no fue
hasta después de la esclavitud que los israelitas experimentaron en Egipto, que los
judíos estuvieron listos para entrar a la tierra de Canaan (tierra prometida) y comenzar a
destruir a todas estas tribus por su profunda maldad (Deut.9:4-5).
Muchas veces Dios entrega a juicio a muchas naciones, ciudades o individuos cuando
estos han pasado el punto del no arrepentimiento, por lo que el juicio es la última
alternativa que le queda (Rom. 1:24,26,28).
1. La maldad de los cananitas.
¿En qué clase de maldades habían caído los cananitas? Las tribus de Canaan
practicaban abiertamente el incesto, la homosexualidad, el adulterio, la bestialidad, la
brujería y el sacrificio de los niños (Lev.18:19-30; 20:13,15-16,27). Los seres humanos
fuimos creados para reflejar “la imagen de Dios a través de nuestra vida, por lo que, si
adoramos a la criatura antes que, al Creador, reflejaremos la imagen de nuestros ídolos
en quienes hemos puesto nuestra seguridad y esperanza (Rom.1:21-23). Mientras más
relaciones sexuales ilícitas tenían los cananitas, más agradaban y estimulaban la
fertilidad de su dios Baal para que tuviera sexo con su consorte, Anat, lo que significaba
más semen (lluvia) para regar la tierra. Esta fue la razón por la cual Dios les prohibió
asociarse con estas tribus, pues se contaminarían ellos y a sus familias, destruyendo el
plan que Dios tenía para ellos (la santidad 2 Cor.6:14-18).
2. El celo de Dios.
Muchos ateos han argumentado que el Dios de la Biblia es un dios intolerante al
ordenar que “no tener más dioses que EL” (Ex.20:3). Argumentan que las leyes de Israel
ilustran la negación de la libertad de las demás religiones. Pero, ¿qué acaso las demás
religiones no adoran a cualquier dios? ¡El hinduismo adora a millones de dioses!
Los judíos tenían que ser fieles al único Dios vivo y verdadero, así como el esposo le
tiene que ser fiel a su única esposa. Dios no juzgó a los cananitas porque no le adoraban
a El, sino por sus costumbres paga-nas, su

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