La palabra de Dios te da una visión clara de los caminos, propósitos y el destino al cual fuiste llamado. Eso produce la presencia de Dios en tu corazón, te da seguridad y esperanza.
La palabra de Dios te da una visión clara de los caminos, propósitos y el destino al cual fuiste llamado. Eso produce la presencia de Dios en tu corazón, te da seguridad y esperanza.