El Evangelio se proclama, se declara para aquel que lo crea; pero aquellos que aceptan a Jesús como Rey, tienen que caminar desde lejos, traer presentes, someterse a él.
El Evangelio se proclama, se declara para aquel que lo crea; pero aquellos que aceptan a Jesús como Rey, tienen que caminar desde lejos, traer presentes, someterse a él.