La obediencia a Dios y la consagración son el deseo de agradar a Dios impulsado por el Espíritu Santo, motivado al leer la palabra y que se realiza por fe.
La obediencia a Dios y la consagración son el deseo de agradar a Dios impulsado por el Espíritu Santo, motivado al leer la palabra y que se realiza por fe.