La mano de Dios se mueve en el nombre de Jesús cuando tenemos un corazón santo y puro delante de Él. Juan 16.7-24 Los discípulos debieron sentirse confundidos cuando Jesús les dijo que era por el bien de ellos que Él se marcharía; durante tres años los había guiado y protegido. Pero el Señor podía […]

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