Conviértete hoy en un prisionero de expectación, mantén la esperanza y la ilusión en Dios, aunque no veas una salida y no sepas qué hacer. En esta gloriosa prédica.
Conviértete hoy en un prisionero de expectación, mantén la esperanza y la ilusión en Dios, aunque no veas una salida y no sepas qué hacer. En esta gloriosa prédica.