Como miembros de un cuerpo, todos somos necesarios, y no estamos limitados, sino que es en el contexto del cuerpo que tus dones son funcionales para la debida edificación de la iglesia conforme al propósito divino. Recibe esta palabra.
Como miembros de un cuerpo, todos somos necesarios, y no estamos limitados, sino que es en el contexto del cuerpo que tus dones son funcionales para la debida edificación de la iglesia conforme al propósito divino. Recibe esta palabra.