El poder de Dios es dado a la Iglesia para los propósitos de Él, no para los planes humanos.

1 Corintios 1.26-2.5

¿Qué factores determinan que una iglesia sea poderosa o débil? Muchas veces, las personas hacen tales evaluaciones basadas en las apariencias y el razonamiento humano, en vez de hacerlo basadas en la Palabra de Dios. Por ejemplo, las congregaciones grandes con servicios y programas de adoración para todas las edades se ven impresionantes. Una iglesia podría ser vista como poderosa por su posición importante, así como por tener un pastor de personalidad atrayente. En contraste, las iglesias pequeñas —en especial aquellas con pocos miembros, en áreas rurales y de poco dinero—suelen ser consideradas menos importantes. El punto es que no podemos juzgar la fortaleza o la debilidad de una iglesia basándonos en factores externos como el tamaño, la ubicación, la prosperidad o la prominencia. La carta del apóstol Pablo a los Corintios señala que una iglesia fuerte es aquella que se basa en el mensaje de la cruz, y se cimienta en la sabiduría de Dios, no en la del mundo.

El poder de Dios es dado a la Iglesia para los propósitos de Él, no para los planes humanos. Y no es un sermón persuasivo sino el evangelio de Cristo el que puede salvar almas. Algunos pastores pueden manipular a la gente, pero solo el Espíritu Santo trae la convicción genuina de pecado que lleva al arrepentimiento y a la salvación. Para que el poder divino fluya hacia y a través de una iglesia local, los miembros deben aferrarse con firmeza a las Sagradas Escrituras, someterse a Cristo y ser fortalecidos por Él. Lo cual significa que nuestro compromiso con el Señor Jesús afecta a nuestras iglesias tanto para bien como para mal.

Devocional original de Ministerios En Contacto

423

¿Qué hace que una iglesia sea poderosa?

| Blog |
Enlace
Acerca del Programa
-