Recuerda que no son las circunstancias las que definen como te sientes. En Cristo, eres responsable de tomar la actitud correcta y la decisión correcta frente a cada adversidad.
Recuerda que no son las circunstancias las que definen como te sientes. En Cristo, eres responsable de tomar la actitud correcta y la decisión correcta frente a cada adversidad.