El Reino de Dios es un tesoro, una perla preciosa que debes cuidar. Debes buscar y enamorarte del Reino de Dios cada día y no de lo pasajero que el mundo te pueda ofrecer.
El Reino de Dios es un tesoro, una perla preciosa que debes cuidar. Debes buscar y enamorarte del Reino de Dios cada día y no de lo pasajero que el mundo te pueda ofrecer.